Una Horca Para un Hijo

El Siguiente Artículo lo Compartimos con Usted Desde El Ministerio “Reflexiones Para el Alma”.
Al final del mismo le dejamos un enlace para visitar su página.

Aquel muchacho vivía plácidamente en la lujosa hacienda de su padre. No le faltaba nada. Dinero, prestigio, diversión y por supuesto: amigos. Muchos amigos.

Su padre le advertía a diario del peligro de malgastar el tiempo y los bienes y sobre los amigos que le rodeaban por conveniencia, pero el joven no atendía los consejos. Apesadumbrado, aquel padre, cansado de no ser oído, se encaminó hacia el granero y construyó una horca.

Al terminarla, llamó a su joven hijo y le dijo: “Hijo, tu sabes cuáles han sido hasta este día mis palabras. Yo ya estoy viejo, a punto de morir. Sé que después de mi partida, encargarás la administración de esta hacienda a los empleados y tú te dedicarás a divertirte con tus amigos malgastando y vendiendo todo hasta quedarte en la ruina. Sé que entonces tus amigos y tu prestigio te abandonarán y desearás acabar con tu vida.

Cuando llegues a ese punto, cuando sientas que ya no tienes más oportunidades en la vida, prométeme usar esta horca que construí con mis propias manos. No uses otro método.

Seguro de Vida Eterna

La Horca Para El Hijo

Aquel joven se rió pensando que era una broma, pero las palabras de aquel padre se cumplieron. El padre murió, el dinero se acabó y con ello se acabaron sus amigos. Desahuciado y deprimido, aquel muchacho, ya más grande y en bancarrota, recordó el pedido de su padre y con la intención de obedecerlo aunque sea en esta última vez, caminó hacia el granero con la mirada perdida en el suelo, subió a la horca, se amarró fuertemente el cabo y saltó. Sintió cómo su cuello era apretado hasta impedirle respirar. “Ya todo terminó”, pensó, cuando de repente, el soporte que sostenía aquella horca, se desprendió porque estaba hueco por detrás. Y del interior de aquel hueco cayeron una cantidad de monedas de oro, joyas, y mucho dinero y una nota de su padre que decía: “Esta es tu segunda oportunidad, no la desaproveches”. ¿Sabes? Así es Dios. Cuando piensas que ya todo está perdido, Él te sorprende con una segunda oportunidad para volver a empezar. Sólo debes arrepentirte y buscarle. Siempre le hallarás, te lo prometo.

Por: Pablo Martini
reflexionesparaelalma@labibliadice.org

http://segurodevidaeterna.org/ministerios-amigos/la-biblia-dice/reflexiones/

[jazzyoptin]

Tagged , , , , , , , , , . Bookmark the permalink.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *