La Muerte de Mao Tsé-tung

El siguiente articulo lo compartimos contigo directamente del ministerio radial “Reflexiones para el Alma” dirigido por Pablo Martini. Al final del mismo te dejamos los datos de contacto para que puedas conocer mas de sus materiales.

Preservando un Cuerpo o una Ideologia????

Salvacion, Vida Eterna, Seguridad en Cristo

El Lider Chino Mao Tse Tung fallecido en 1976

 

Cuando el dictador chino Mao Tsé-tung murió en 1976, a su médico, el Dr. Li Zhisui, se le encomendó una tarea imposible: “el cuerpo del jefe, debe preservarse para siempre”, le dijeron. Sabía que era una tarea imposible, el cuerpo  sin vida estaba condenado a podrirse, pero había que cumplir la orden. Con una bomba le introdujeron 22 litros de formaldehído al cadáver. El resultado fue horrible, la cara de Mao se hinchó como una pelota, y su cuello quedó del mismo grosor que su cabeza. Sus orejas sobresalían en ángulo recto y el líquido químico supuraba por los poros. Un equipo de embalsamadores trabajó por 5 horas, finalmente la cara parecía normal pero el pecho estaba tan hinchado que tuvieron que cortar su chaqueta por la espalda y cubrir su cuerpo con la bandera del partido comunista.

Fue suficiente para el funeral pero no para las autoridades. Ellos querían que el cuerpo  se preservara para siempre en un mausoleo en la plaza Tiananmen. Por un año, el doctor Zhisui trabjó en un hospital subterráneo tratando de mantener los restos, pero la corrupción de la muerte les ganaba terreno.

Finalmente tomaron la decisión de hacer una réplica exacta de Mao en cera. El cuerpo que la gente homenajeó desfilando por miles frente a aquel ataúd de cristal, era solo un muñeco de cera. El hombre que gobernó a la China por 27 años era presa a escondidas de las inevitables consecuencias de la muerte. ¿No hacemos nosotros lo mismo muchas veces? Intentamos disimular la muerte que llevamos dentro  inyectando dosis de placer pasajero y una máscara de felicidad que a veces se cae. Engañamos a la gente que pasa a nuestro lado que ni sabemos si ve el cadáver o la figura de cera que vendemos.

No somos genuinos. Es que si lo fuéramos publicaríamos nuestra corrupción. Aunque a veces algo de nuestra muerte queda en evidencia verdad. No intentes más esconder la realidad. Más bien dirige tu rostro a Aquel que puede darte vida, hacerte una nueva criatura. Y disfruta la vida abundante en Jesús por el nuevo nacimiento de la fe.

Por: Pablo Martini
reflexionesparaelalma@labibliadice.org

[jazzyoptin]

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One Response to La Muerte de Mao Tsé-tung

  1. Maximo Teran Terrones says:

    La pura verdad, solo en Cristo obtendremos la vida,la vida eterna con la verdadera y genuina felicidad.

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